viernes, 27 de abril de 2007

La ley

25 -¿Nunca habéis leído lo que hizo David en una ocasión en el que él y sus compañeros tuvieron necesidad y sintieron hambre?
26 Siendo Abiatar sumo sacerdote, David entró en la casa de Dios y comió los panes consagrados, que solamente a los sacerdotes les estaba permitido comer. Además les dio a los que iban con él.
27 Jesús añadió:
El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. 28 Así que el Hijo del hombre tiene autoridad también sobre el sábado.

Marcos 2:25-28
A nosotros nos pertenece considerar y legislar las normas que Dios nos da para nuestro beneficio. Como así es el día de reposo.
Ya que la desunión entre Dios y el hombre vino por la desobediencia. Nuestra relación con Él y entre nosotros (la caridad en acción) esta condicionada por ella para siempre. A partir de la expulsión del Edén y posterior muerte de Abel, la humanidad quedó divinamente dividida entre los justos (obedientes) y los injustos (rebeldes). Esto no significa que debamos resignarnos o que esta dualidad sea el estado ideal del ser humano, aunque quizás sea una inevitable condición humana. El hombre expuesto a sus propios deseos permite que la injusticia se adueño del corazón humano. A medida que crecía la injusticia, la justicia debió administrarse con más determinación, ya no solo servía “obedecer a Dios”, sino que había que obedecer la ley del hombre. La justicia del hombre se basa en leyes que finalmente hacen imposible para el hombre llevar una vida correcta o justa o dentro de la legalidad. Para que esto sucediera debió suceder una catarsis entre lo divino y lo humano. Las leyes de Dios pasaron ha ser imposibles de abordar por el común de los mortales. La premisa religiosa se basaba y se sigue basando en el imaginario popular por lo menos, en el principio de pecado original. Se nos dice que el hombre nace con tendencia a la injusticia y en pecado. Pero no se nos dice que este mismo hombre también nace con la tendencia hacia lo bueno, lo sublime, con las capacidades de amar y ser amado, de cumplir justicia y de impartir justicia. Según la tradición Dios reveló sus leyes a los hombres y delegó su autoridad en hombres que gobernaran en su nombre. Así que lo que estos hombres legislan es la última y final voluntad de Dios para el hombre. La moderna y democrática sociedad occidental actual funciona en cierta manera fundamentada bajo los mismos patrones de autoridad designada, solo que sustituimos a “ese” Dios por el Estado, y los sacerdotes por legisladores y administración en general. Al igual que a nivel espiritual los legisladores acabaron por imposibilitar ser justo al hombre a través de cumplir la Ley. En la actualidad con la ley en mano no hay nadie que este libre de sanción administrativa.
Una de estas leyes instauradas por Dios y posteriormente legisladas y puestas por leyes por los hombres era la del descanso semanal. El Sabat o día de reposo. Un día dedicado a conmemorar que Dios creo el mundo en seis Dios y el séptimo descansó. –Si Yo descanse hacedlo también vosotros.
Algo que llevado a la práctica era beneficioso para el hombre se convirtió en un motivo de pecado. Cuando los legisladores acabaron de interpretar teológicamente lo que Dios había dicho o querido decir nada se podía hacer en ese día. Ni tan siquiera caminar o ayudar o cocinar y mil cosas mas. Pero como siempre existían bulas. Con la aparición de las sinagogas el cónclave de Rabinos decidió que se podía caminar si era para ir a la sinagoga. Ahora bien si por el camino te encontrabas un accidentado no podías socorrerle sin quebrantar el día de reposo.
Cristo lo pudo decir mas alto pero no mas claro, Cristo devuelve las cosas a su estado natural: El día de reposo y todas las leyes son instituidas para beneficio del hombre y no al revés. Las leyes, los gobiernos, las administraciones, la policía. Todo esta constituido para provecho del hombre y no al revés. Para que el hombre sea libre debe ser el centro del sistema. Toda sociedad que no tenga esta premisa como su fundamento legal tiende a medio plazo a fomentar la imposición de las leyes por medio de la violencia que supone coartar la libertad del individuo. Una de las voluntades finales de Dios es que la Tierra forme parte del Reino de los Cielos y esto no podrá suceder hasta que comprendamos cosas tan sencillas como estas.

domingo, 25 de marzo de 2007

DIDACHE

La Didache o primera doctrina cristiana de la que tenemos constancia fue escrita hacia el año 70 de nuestra era para aclarar conceptos entre los creyentes.

Fue escrita por la segunda generación de Obispos y posiblemente tenía buena reputación como palabra inspirada entre los creyentes hasta que en el pacto de Nicea la descartó como doctrina pues no satisfacia a la futura Religión Católica que es de lo que se trató allí. Así que a partir de ese momento tener una cópia de ese documento y de cualquier otro no autorizado por ellos dentro del Imperio Romano seria considerado por Roma como alta traición contra Dios y contra Roma. El infractor era condenado por hereje a la muerte. Así es como el resultado de Nicea, el credo de Nicea, se extendió por todo el Imperio Romano hasta nuestros días.


LA DOCTRINA DE LOS DOCE APÓSTOLES
(Didaché)
Enseñanza del Señor transmitida a las naciones por los Doce Apóstoles
PRIMERA PARTE
El Catecismo o los «Dos caminos»
I. Existen dos caminos, entre los cuales, hay gran diferencia; el que conduce a la vida y el que lleva a la muerte. He aquí el camino de la vida: en primer lugar, Amarás a Dios que te ha creado; y en segundo lugar, amarás a tu prójimo como a ti mismo; es decir, que no harás a otro, lo que no quisieras que se hiciera contigo. He aquí la doctrina contenida en estas palabras: Bendecid a los que os maldicen, rogad por vuestros enemigos, ayunad para los que os persiguen. Si amáis a los que os aman, ¿qué gratitud mereceréis? Lo mismo hacen los paganos. Al contrario, amad a los que os odian, y no tendréis ya enemigos. Absteneos de los deseos carnales y mundanos. Si alguien te abofeteare en la mejilla derecha, vuélvele también la otra, y entonces serás perfecto. Si alguien te pidiere que le acompañes una milla, ve con él dos. Si alguien quisiere tomar tu capa, déjale también la túnica. Si alguno se apropia de algo que te pertenezca, no se lo vuelvas a pedir, porque no puedes hacerlo. Debes dar a cualquiera que te pida, y no reclamar nada, puesto que el Padre quiere que los bienes recibidos de su propia gracia, sean distribuidos entre todos. Dichoso aquel que da conforme al mandamiento; el tal, será sin falta. Desdichado del que reciba. Si alguno recibe algo estando en la necesidad, no se hace acreedor a reproche ninguno; pero aquel que acepta alguna cosa sin necesitarlo, dará cuenta de lo que ha recibido y del uso que ha hecho de la limosna. Encarcelado, sufrirá interrogatorio por sus actos, y no será liberado hasta que haya pasado el último maravedi. Es con este motivo, que ha sido dicho: «¡Antes de dar limosna, déjala sudar en las manos, hasta que sepas a quien la das!»
II. He aquí el segundo precepto de la Doctrina: No matarás; no cometerás adulterio; no prostituirás a los niños, ni los inducirás al vicio; no robarás; no te entregarás a la magia, ni a la brujería; no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir. No desearás los bienes de tu prójimo, ni perjurarás, ni dirás falso testimonio; no serás maldiciente, ni rencoroso; no usarás de doblez ni en tus palabras, ni en tus pensamientos, puesto que la falsía es un lazo de muerte. Que tus palabras, no sean ni vanas, ni mentirosas. No seas raptor, ni hipócrita, ni malicioso, ni dado al orgullo, ni a la concupiscencia. No prestes atención a lo que se diga de tu prójimo. No aborrezcas a nadie; reprende a unos, ora por los otros, y a los demás, guiales con más solicitud que a tu propia alma.
III. Hijo mío: aléjate del mal y de toda apariencia de mal. No te dejes arrastrar por la ira, porque la ira conduce al asesinato. Ni tengas celos, ni seas pendenciero, ni irascible; porque todas estas pasiones engendran los homicidios. Hijo mío, no te dejes inducir por la concupicencia, porque lleva a la fornicación. Evita las palabras deshonestas y las miradas provocativas, puesto que de ambos proceden los adulterios. Hijo mío, no consultes a los agoreros, puesto que conducen a la idolatría. Hijo mío, no seas mentiroso, porque la mentira lleva al robo; ni seas avaro, ni ames la vanagloria, porque todas estas pasiones incitan al robo. Hijo mío, no murmures, porque la murmuración lleva a la blasfemia; ni seas altanero ni malévolo, porque de ambos pecados nacen las blasfemias. Sé humilde, porque los humildes heredarán la tierra. Sé magnánimo y misericordioso, sin malicia, pacífico y bueno, poniendo en práctica las enseñanzas que has recibido. No te enorgullezcas, ni dejes que la presunción se apodere de tu alma. No te acompañes con los orgullosos, sinó con los justos y los humildes. Acepta con gratitud las pruebas que sobrevinieren, recordando que nada nos sucede sin la voluntad de Dios.
IV. Hijo mío, acuérdate de día y de noche, del que te anuncia la palabra de Dios; hónrale como al Señor, puesto que donde se anuncia la palabra, allí está el Señor. Busca constantemente la compañía de los santos, para que seas reconfortado con sus consejos. Evita fomentar las disenciones, y procura la paz entre los adversarios. Juzga con justicia, y cuando reprendas a tus hermanos a causa de sus faltas, no hagas diferencias entre personas. No tengas respecto de si Dios cumplirá o no sus promesas. Ni tiendas la mano para recibir, ni la tengas cerrada cuando se trate de dar. Si posees algunos bienes como fruto de tu trabajo, no pagarás el rescate de tus pecados.No estés indeciso cuando se trate de dar, ni regañes al dar algo, porque conoces al dispensador de la recompensa. No vuelvas la espalda al indigente; reparte lo que tienes con tu hermano, y no digas que lo tuyo te pertenece, poque si las cosas inmortales os son comunes, ¿con cuánta mayor razón deberá serlo lo perecedero? No dejes de la mano la educación de tu hijo o de tu hija: desde su infancia enséñales el temor de Dios. A tu esclavo, ni a tu criada mandes con aspereza, puesto que confían en el mismo Dios, para que no pierdan el temor del Señor, que está por encima del amo y del esclavo, porque en su llamamiento no hace diferencia en las personas, sinó viene sobre aquellos que el Espíritu ha preparado. En cuanto a vosotros, esclavos, someteos a vuestros amos con temor y humildad, como si fueran la imagen de Dios. Aborrecerás toda clase de hipocresía y todo lo que desagrade al Señor. No descuides los preceptos del Señor, y guarda cuanto has recibido, sin añadir ni quitar. Confesarás tus faltas a la iglesia y te guardarás de ir a la oración con mala conciencia. Tal es el camino de la vida.
V. He aquí el camino que conduce a la muerte: ante todo has de saber que es un camino malo, que está lleno de maldiciones. Su término es el asesinato, los adulterios, la codicia, la fornicación, el robo, la idolatría, la práctica de la magia y de la brujería. El rapto, el falso testimonio, la hipocresía, la doblez, el fraude; la arrogancia, la maldad, la desvergüenza; la concupiscencia, el lenguaje obsceno, la envidia, la presunción, el orgullo, la fanfarronería. Esta es la senda en la que andan los que persiguen a los buenos; los enemigos de la verdad, los amadores de la mentira, los que desconocen la recompensa de la justicia; los que no se apegan al bien, ni al justo juicio; los que se desvelan por hacer el mal y no el bien; los vanidosos, aquellos que están muy alejados de la suavidad y de la paciencia; que buscan retribución a sus actos, que no tienen piedad del pobre, ni compasión del que está trabajando y cargado, quie ni siquiera tienen conocimiento de su Creador. Los asesinos de niños, los corruptores de la obra de Dios, que desvían al pobre, oprimen al afligido; que son los defensores del rico y los jueces inicuos del pobre; en una palabra, son hombres capaces de toda maldad. Hijos míos, alejaos de los tales.
VI. Ten cuidado que nadie pueda alejarte del camino de la doctrina, porque tales enseñanzas no serían agradables a Dios. Si pudieses llevar todo el yugo del Señor, serás perfecto; sinó has lo que pudieres. Debes abstenerte, sobre todo, de carnes sacrificadas a los ídolos, que es el culto ofrecido a dioses muertos.
SEGUNDA PARTE
De la Liturgia y de la Disciplina
VII. En cuanto al bautismo, he aquí como hay que administrarle: Después de haber enseñado los anteriores preceptos, bautizad en el agua viva, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Si no pudiere ser en el agua viva, puedes utilizar otra; si no pudieres hacerlo con agua fría, puedes servirte de agua caliente; si no tuvieres a mano ni una ni otra, echa tres veces agua sobre la cabeza, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Antes del bautismo, debe procurarse que el que lo administra, el que va a ser bautizado, y otras personas, si pudiere ser, ayunen. Al neófito, le harás ayudar uno o dos días antes.
VIII. Es preciso que vuestros ayunos no sean parecidos a los de los hipócritas,puesto que ellos ayunan el segundo y quinto día de cada semana. En cambio vosotros ayunaréis el día cuatro y la víspera del sábado. No hagáis tampoco oración como los hipócritas, sinó como el Señor lo ha mandado en su Evangelio. Vosotros oraréis así:
«Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; danos hoy nuestro pan cotidiano; perdónanos nuestra deuda como nosotros perdonamos a nuestros deudores, no nos induzcas en tentación, sinó libranos del mal, porque tuyo es el poder y la gloria por todos los siglos.»
Orad así tres veces al día.
IX. En lo concerniente a la eucaristía, dad gracias de esta manera. Al tomar la copa, decid:
«Te damos gracias, oh Padre nuestro, por la santa viña de David, tu siervo, que nos ha dado a conocer por Jesús, tu servidor. A tí sea la gloria por los siglos de los siglos.»
Y después del partimiento del pan, decid:
«¡Padre nuestro! Te damos gracias por la vida y por el conocimiento que nos has revelado por tu siervo, Jesús. ¡A Tí sea la gloria por los siglos de los siglos! De la misma manera que este pan que partimos, estaba esparcido por las altas colinas, y ha sido juntado, te suplicamos, que de todas las extremidades de la tierra, reunas a ti Iglesia en tu reino, porque te pertenece la gloria y el poder (que ejerces) por Jesucristo, en los siglos de los siglos.»
Que nadie coma ni bebe de esta eucaristía, sin haber sido antes bautizado en el nombre del Señor; puesto que el mismo dice sobre el particular: «No déis lo santo a los perros.»
X. Cuando estéis saciados (de la ágapa), dad gracias de la menera siguiente:
«¡Padre santo! Te damos gracias por Tu santo nombre que nos has hecho habitar en nuestros corazones, y por el conocimiento, la fe y la inmortalidad que nos has revelado por Jesucristo, tu servidor. A ti sea la gloria por los siglos de los siglos. ¡Dueño Todopoderoso! que a causa de Tu nombre has creado todo cuanto existe, y que dejas gozar a los hombres del alimento y la bebida, para que te den gracias por ello. A nosotros, por medio de tu servidor, nos has hecho la gracia de un alimento y de una bebida espirituales y de la vida eterna. Ante todo, te damos gracias por tu poder. A Ti sea la gloria por los siglos de los siglos. ¡Señor! Acuérdate de tu iglesia, para librarla de todo mal y para completarla en tu amor. ¡Reúnela de los cuatro vientos del cielo, porque ha sido santificada para el reino que le has preparado; porque a Ti solo pertenece el poder y la gloria por los siglos de los siglos!»
¡Ya que este mundo pasa, te pedimos que tu gracia venga sobre nosotros! ¡Hosanna al hijo de David! El que sea santificado, que se acerque, sinó que haga penitencia. Maran atha ¡Amén! Permitid que los profetas den las gracias libremente.
XI. Si alguien viniese de fuera para enseñaros todo esto, recibidle. Pero si resultare ser un doctor extraviado, que os dé otras enseñanzas para destruir vuestra fe, no le oigáis. Si por el contrario, se propusiese haceros regresar en la senda de la justicia y del conocimiento del Señor, recibidle como recibiríais al Señor. Ved ahí como según los preceptos del Evangelio debéis portaros con los apóstoles y profetas. Recibid en nombre del Señor alos apóstoles que os visitaren, en tanto permanecieren un día o dos entre vosotros: el que se quedare durante tres días, es un falso profeta. Al salir el apóstol, debéis proveerle de pan para que pueda ir a la ciudad donde se dirija: si pide dinero, es un falso profeta. Al profeta que hablare por el espíritu, no le juzgaréis, ni examinaréis; porque todo pecado será perdonado, menos éste. Todos los que hablan por el espíritu; no son profetas, solo lo son, los que siguen el ejemplo del Señor. Por su conducta, podéis distinguir al verdadero y al falso profeta. El profeta, que hablando por el espíritu, ordenare la mesa y comiere de ella, es un falso profeta. El profeta que enseñare la verdad, pero no hiciere lo que enseña, es un falso profeta. El profeta que fuere probado ser verdadero, y ejercita su cuerpo para el misterio terrestre de la Iglesia, y que no obligare a otros a practicar su ascetismo, no le juzguéis, porque Dios es su juez: lo mismo hicieron los antiguos profetas. Si alguien, hablando por el espíritu, os pidiere dinero u otra cosa, no le hagáis caso; pero si aconseja se dé a los pobres, no le juzguéis.
XII. A todo el que fuere a vosotros en nombre del Señor, recibidle, y probadle después para conocerle, puesto que debéis tener suficiente criterio para conocer a los que son de la derecha y los que pertenecen a la izquierda. Si el que viniere a vosotros, fuere un pobre viajero, socorredle cuanto podáis; pero no debe quedarse en vuestra casa más de dos o tres días. Si quisiere permanecer entre vosotros como artista, que trabaje para comer; si no tuviese oficio ninguno, procurad según vuestra prudencia a que no quede entre vosotros ningún cristiano ocioso. Si no quisiere hacer esto, es un negociante del cristianismo, del cual os alejaréis.
XIII. El verdadero profeta, que quisiere fijar su residencia entre vosotros, es digno del sustento; porque un doctor verdadero, es también un artista, y por tanto digno de su alimento. Tomarás tus primicias de la era y el lagar, de los bueyes y de las cabras y se las darás a los profetas, porque ellos son vuestros grandes sacerdotes. Al preparar una hornada de pan, toma las primicias, y dalas según el precepto. Lo mismo harás al empezar una vasija de vino o de aceite, cuyas primicias destinarás a los profetas. En lo concerniente a tu dinero, tus bienes y tus vestidos, señala tú mismo las primucias y haz según el precepto.
XIV. Cuando os reuniéreis en el domingo del Señor, partid el pan, y para que el sacrificio sea puro, dad gracias después de haber confesado vuestros pecados. El que de entre vosotros estuviere enemistado con su amigo, que se aleje de la asamblea hasta que se haya reconciliado con él, a fin de no profanar vuestro sacrificio. He aquí las propias palabras del Señor: «En todo tiempo y lugar me traeréis una víctima pura, porque soy el gran Rey, dice el Señor, y entre los pueblos paganos, mi nombre es admirable.»
XV. Para el cargo de obispos y diáconos del Señor, eligiréis a hombres humildes, desinteresados, veraces y probados, porque también hacen el oficio de profetas y doctores. No les menospreciéis, puesto que son vuestros dignatarios, juntamente con vuestros profetas y doctores. Amonestaos unos a otros, según los preceptos del Evangelio, en paz y no con ira. Que nadie hable al que pecare contra su prójimo, y no se le tenga ninguna consideración entre vosotros, hasta que se arrepienta. Haced vuestras oraciones, vuestras limosnas y todo cuanto hiciéreis, según los preceptos dados en el Evangelio de nuestro Señor.
XVI. Velad por vuestra vida; procurando que estén ceñidos vuestros lomos y vuestras lámparas encendidas, y estad dispuestos, porque no sabéis la hora en que vendrá el Señor. Reuníos a menudo para buscar lo que convenga a vuestras almas, porque de nada os servirá el tiempo que habéis profesado la fe, si no fuéreis hallados perfectos el último día. Porque en los últimos tiempos abundarán los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se transformarán en lobos, y el amor se cambiará en odio. Habiendo aumentado la iniquidad, crecerá el odio de unos contra otros, se perseguirán mutuamente y se entregarán unos a otros. Entonces es cuando el Seductor del mundo hará su aparición y titulándose el Hijo de Dios, hará señales y prodigios; la tierra le será entregada y cometerá tales maldades como no han sido vistas desde el principio. Los humanos serán sometidos a la prueba del fuego; muchos perecerán escandalizados; pero los que perseverarán en la fe, serán salvos de esta maldición. Entonces aparecerán las señales de la verdad. Primeramente será desplegada la señal en el cielo, después la de la trompeta, y en tercer lugar la resurrección de los muertos, según se ha dicho: «El Señor vendrá con todos sus santos» ¡Entonces el mundo verá al Señor viniendo en las nubes del cielo!

Fuente: Historia de la Iglesia Primitiva, por E. Backhouse y C. Tylor. Editorial CLIE

miércoles, 7 de marzo de 2007

PERDON

En el libro de Paulo Coelho “al Zahir”
Dice al respecto del perdón:
La energía del odio no te lleva a ningún sitio; pero la energía del perdón, que se manifiesta a través del amor, conseguirá transformar positivamente tu vida.

CARIDAD (2)

“Cristo no se encuentra en las reliquias, en los restos de los santos, sino entre nosotros.”1507, M. Lutero.

Lo que define un alma caritativa no es lo que dice sino lo que hace. Una de las virtudes de los buenos hombres a diferencia del sacerdocio es que viven en caridad en vez de vivir de la caridad. Esta forma de pensamiento, este renacer espiritual se consolidó a medida que el hombre salía de la oscura Edad Media.


Para un cristiano la máxima expresión de amor a Dios es cumplir el segundo mandato de cristo. Amar al prójimo como a uno mismo va más allá de lo racionalmente humano. De hay su carácter divino. Algunos pensaran que la caridad de un ateo es tan buena como la de un cristiano. Y tiene razón. No importa lo que pensemos, uno es lo que es y no lo que dice ser. Tú puedes decir que eres ateo y yo que soy creyente. Quizás Dios no existe. Quizás no conocemos la esencia de Dios. Quizás la idea que tenemos de lo que no es en realidad sea. Sea como fuere las personas que niegan la existencia del espíritu “de algo más” en realidad son una minoría por lo que el ateismo es en realidad una propuesta teórica, mas que un humanismo incipiente y en caso de serlo lo es desde los orígenes del mismo conocimiento humano.
Hay un espíritu que nos impulsa hacia las buenas obras en caridad, a la humanidad entera, todo ser humano es llamado a practicar buenas obras. No solo los creyentes sino todos. Pese a las maldades que vemos a diario también vemos que cada día millones de hombres se entregan literalmente a las buenas obras y que estos son más que los que practican el mal. Y ese espíritu no es otro sino el mismo que se nos prometió para consolación y nos impulsa hacia Jesús como modelo de buen hombre. De cómo ser un hijo de Dios. Sin una vida entregada por completo a alimentar nuestro espíritu con caridad difícilmente se puede entender hasta que punto es necesario desprendernos de nuestra carnal humanidad para aspirar a un mundo donde lo mejor, lo demás valía, este al servicio de lo peor, de los necesitados. Hablamos de un espíritu que nos constriñe el corazón cuando la pobreza y la necesidad pasan a nuestro lado y nos obliga a pararnos.
La lógica humana, aunque ahora parezca mentira relacionarla con la lógica o el sentido común siempre ha sido la misma “la ley del más fuerte”. Donde hay vencedores y vencidos, los dominadores y los oprimidos. Y así en todas las relaciones humanas existe un intercambio de bienes de unos a otros. Pero el más fuerte se lleva la mejor parte. Con el pasar de los tiempos este pensamiento ha ido evolucionando. Esta antiquísima lógica humana es hoy día considerada como la precursora de la llamada Biblia satánica la que ya en sus primeros versículos deja bien patente que en el mundo existen los señores y los siervos. Que los hombres en esencia somos diferentes y por lo tanto tenemos diferentes necesidades. El fuerte tiene derecho sobre el débil. Se tú mas fuerte que yo y te respetaré. Ni que decir tiene que para ellos los hombres caritativos son unos necios, porque con la tontería de poner la otra mejilla morimos y entonces perdemos. El que entrega su mayor tesoro es un necio y perder la vida es una necedad. Como vemos un pensamiento acorde a lo primitivo de los instintos aunque real como la vida misma.
Así que la mayoría de la gente, los “débiles”, los mansos, los pacificadores, los pobres, los que tenemos necesidad y lo reconocemos nos conformamos con no hacer daño al prójimo como formula razonablemente humana de comportamiento amoroso entre casi iguales y digo casi iguales aunque suene raro porque aunque sabemos que todos somos iguales en el fondo todos hacemos discriminación negativa nos guste o no reconocerlo y la demostración de esta pauta de comportamiento neurótico la encontramos en lo más profundo de nuestros sentimientos. “Todos somos iguales, justicia para todos” son eslóganes en los que la mayoría de nosotros esta de acuerdo pero al no ponerlo en practica es cuando creamos ese comportamiento neurótico. De amaras a tu prójimo como a ti mismo. Acto este entre iguales, ya que consideras al prójimo como a ti mismo, pasamos a no hacer daño, para no hacer daño no necesito considerarte igual a mi. Donde es mi voluntad la que perdona o tiene misericordia del otro. La diferencia entre no hacer daño y amar es clara aunque se difumina en medio del pensamiento humano.
Lo racionalmente humano nos habla de beneficios mutuos en la no agresión, tu me ayudas a mi y yo te ayudo a ti. Tu no me ayudas pues yo a ti tampoco. Yo te doy que ya sabrás porqué. El ya famoso banco de favores, que tan bien nos describe Paulo Coelho en su libro El Zahir. Entendemos que ese amor es suficiente para vivir pero no para convivir. El amor de Cristo es como el amor materno, es incondicional, no hay intercambio, siempre da. El amor cristiana va más allá de lo tangible. Si redujéramos el segundo mandamiento a su mínima expresión esta sería caridad. El cuerpo de cristo camina en caridad porque cristo la cabeza camina en caridad. Si el resultado de nuestros actos no es caridad es simplemente porque no somos parte del cuerpo de cristo. La Madre Teresa lo simplifica de esta forma: “Hay algo que es muy urgente: recordarnos que Jesús nos ha mandado que nos amemos los unos a los otros.”
Puede parecer una vez mas una exageración decir que esto es el todo del cristiano, pero veamos lo que al respecto pensaba Gandhi: “Se sentía fascinado al oír hablar de Cristo. Fueron los cristianos quienes le decepcionaron.” Por su falta de compromiso con su Mesías y el evangelio que dicen defender y seguir.

El mayor avivamiento ocurrido en el cristianismo después de Pentecostés, donde lenguas de fuego descienden sobre los discípulos de Cristo y pasan a convertirse en Apóstoles por obra del bautismo del Espíritu Santo, fue la reforma conducida por Lutero. Una reforma como veremos mas adelante inspirada en caridad y hacia la caridad. Pero, ¿sabemos que fue lo que movió a revelarse a M. Lutero contra la santa madre iglesia católica apostólica y romana? La tesis estaba centrada en la venta de indulgencias por parte del sacerdocio, pero estaba fundada en que ese proceder fomentaba el pecado en su dual lucha con la caridad. Y además advertía al Papa sobre todo ello, para Lutero era inconcebible imaginar que el Papa estaba al corriente de cómo se comportaban los clérigos.

La protesta de Lutero iba más allá de las indulgencias. Cuestionó si los clérigos estaban pastoreando a sus rebaños o vendiéndoles el cielo. De que no se enseñaba a la comunidad cristiana a vivir en caridad, en vez de ello se estaban utilizando los pulpitos como plataformas para la venta de indulgencias.
Vendiendo indulgencias papales se puso precio a los pecados. Las llaves del cielo estaban en manos de mercenarios, lo expresaríamos hoy día. La entrada al cielo tiene precio, poniendo en peligro el gran milagro de una vida entregada a la caridad, a ser buena persona. Los valores cristianos pasan aun segundo término, todo ello no es necesario si dispones de dinero y pagas. Eso es lo que condenaba abiertamente Lutero.
Su causa finalmente desembocó en la escisión de la iglesia en Europa y su reinado terrenal imperial sobre ella.
La llama de la reforma finalmente ardería y esta vez el Papa León X no pudo apagarla. Llego el momento y la reforma surgió en el centro de Europa. Cuatrocientos años de historia nos separan en la actualidad entre católicos y protestantes. Para los Católicos los protestantes eran de por si mala gente, incluso durante décadas existían controles y se los vigilaba en los países católicos. El avivamiento mas cercano a la Península Ibérica ocurrido es de mediados de la edad media, de los cátaros solo cenizas nos queda. Los cátaros y su llama fueron extinguidos. El espíritu por el contrario sigue ahí. El mismo que impulsó a Lutero a no conformarse. El de querer tener unos sacerdotes que caminen en caridad y administren sabiamente a la congregación. Lutero puso su vida en el empeño. Cierto es que en la disposición final de las piezas que intervendrían en la partida que se iba a dirimir, Lutero obtendría iglesias limpias de clérigos movidos por la codicia. A cambio la historia nos introduce en la peor de las desdichas. Una vez más Caín y Abel. Pero esta vez la iglesia católica, el Papa debería doblegar su voluntad ante el ímpetu de Lutero. Lo que no sabia Lutero es como se iba a cristalizar esa victoria. Las calles inundadas de gentío matando, primero clérigos, después quemando iglesias, y finalmente persiguiendo posibles católicos. Y claro esta una vez muertos sus bienes y pertenencias pasaron al estado. Eso se llama botín de guerra. La codicia no atiende a razones.
Al igual que hoy día hablamos de los luteranos, podríamos estar hablando de los canarienses si estos hubieran obtenido el favor del Rey de Francia en vez de que se aliara con el Vaticano para derrotar a la prospera Carcasona. Cosa que si paso con Lutero, en la figura del Príncipe Federico de Sajonia quien se alineo con la causa de Lutero, eso sí el momento histórico permitió tomar esta decisión ya que la fuerza del vaticano estaba en decadencia en la época de Lutero.
El paralelismo entre el movimiento cátaro y el luterano es evidente:
• No estaban de acuerdo con el proceder de los clérigos de la época.
• Se negaban a rendir tributos, respecto a los clérigos cuestionaban su autoridad espiritual pues ya en el siglo doce la caridad no era el tradicional proceder de los sacerdotes de la iglesia católica.
• Todo feudo debía pagar para estar bajo el protectorado de la iglesia. Si no pagabas eras hereje y el Papa podía enviar a todos los reyes Cristianos en tu contra para rescatar ese feudo para la gloria de la cristiandad.
Como ya hemos resaltado las deferencias entre las dos épocas que permitieron la reforma y no el catarismo son varias. No podemos aquí abarcar su estudio pero obviamente existieron. El Rey de Francia sacrifico a los cátaros y su posible reforma fue arrasada por la inquisición.

A diferencia de los cataros aquí si que tenemos escritos fidedignos, de cuales eran las diferencias entre Lutero y los menesteres de la iglesia. ¡Donde esta la caridad! insiste una y otra vez Lutero en sus tesis. Para Lutero la caridad es la semilla que dará fruto en nuestra vida, es el fundamento de la vida espiritual, y todo debe supeditarse a ella. Es el fundamento a partir del cual toda la edificación dependerá. Sin ella no hay nada más.
Este pensamiento es tan cierto como universal. Podemos encontrarla en diferentes formas y contextos, pero su esencia no varía. La busqueda de la verdad de Gandhi, el movimiento de no violencia que encaminó están fundados en la caridad o dicho de otra manera en el amor universal. Donde la no violencia es el camino por el que debe caminar aquel que busca la verdad (dios). Para Gandhi el voto a la verdad y a la no violencia era lo que la caridad para los cristianos; veamos: “Una vez alcanzada la independencia política de la India, Gandhi deslumbró que su fracaso político se debía a que sus seguidores no habían alcanzado la unidad interior que el había alcanzado. La presunta espiritualidad de las masas era puro espejismo: Se considero la no violencia (ahimsa) y el voto a la verdad (satyagraha) que orientaron la vida de Gandhi como un recurso político para conquistar la unidad y la libertad, mientras que el lo asumía como una conquista espiritual preliminar, un primer paso hacia un estado superior de conciencia.”
No se puede ir mas allá si preliminarmente no somos lo que decimos ser.
Dejemos a Gandhi y su causa y volvamos a Lutero y las tesis.
En ellas Lutero le cuerda al Papa León X su estado de gracia especial a partir de 1Corintios 12. Donde recuerda que el Papa dispone de mayores gracias, a saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc. Que el resto de mortales porque su autoridad a sido establecida por Dios.
Esta es la única mención a las sagradas escrituras que Lutero hace en sus tesis. Así que veamos brevemente que dice este pasaje.

“Los dones son una gracia de Dios y son distribuidos diversos dones a diversas personas y para provecho de todos. ¿Para que la diversificación de dones? ¿Acaso no seria mejor reunirlos todos en una sola persona al estilo pontificado? –Porque el cuerpo esta compuesto por diferentes miembros, los miembros han de tener diferentes características o dones. Pero todos somos un mismo cuerpo y todos somos necesarios. Que nadie diga –No tengo necesidad de vosotros. Todos debemos cuidarnos los unos de los otros por causa de que si un miembro del cuerpo padece, todos los miembros a una se duelen. Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte. Pero todos estos dones son repartidos por el Espíritu Santo que reparte tal como le parece bien a cada uno particularmente.”

De donde vienen entonces las gracias especiales papales. De la Biblia no. Lo que si sabemos es: Si tienes los mejores dones de Dios, incluso siendo un siervo de la iglesia, incluso si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo caridad, nada soy . Ya podemos ser “el Papa de roma” (frase echa) que si no tenemos caridad, nada somos, de nada nos sirve.
Estos párrafos de 1corintios es el mayor tesoro de Cristo legado a los hombres. Es la revelación de la caridad misma. De cómo camina el cuerpo de Cristo. Si alguien quisiera saber lo que Lutero defendía no hace falta más que una página de la Biblia desde 1corintios 11:17 hasta el 13:13.

Otra ilustrada en la materia nos recuerda:
En el mundo actual se abusa mucho de la palabra amor, empleándola para referirse a un sentimiento egoísta, a un amor que es un fin en sí mismo. (cita. Madre Teresa de Calcuta)

Para estas gentes el poder de la Iglesia esta en el amor y no en su estructura.
Veamos ahora que dice el pensador y teólogo Hans Küng

La iglesia según Küng sobrevivió durante sus 3oo primeros años basándose en estos principios:

¿Cómo pudo la iglesia cristiana mantenerse contra todo pronóstico en el mundo de la Antigüedad hasta llegar finalmente a establecerse? No hay una sola explicación para ello, y muchos son los factores que intervinieron:

* La organización unitaria de la iglesia, de sólidas raíces, y las múltiples formas de ayuda caritativa dirigida a los pobres y los desamparados.
* El monoteísmo cristiano se impuso como una postura progresiva e ilustrada, en contraste con el politeísmo y su abundancia de mitos.
* Una ética elevada que, demostrada por ascetas y mártires hasta el punto de entregar sus vidas, se probó superior a la moralidad pagana.
* Su capacidad de ofrecer respuestas sencillas a problemas como la culpa y la expiación de los pecados, la muerte y la inmortalidad.
* Y, complementariamente a todo esto, una amplia asimilación de la sociedad helenística-romana.

Nos volvemos a encontrar con los mismos fundamentos eternos:
Formas de ayuda caritativa dirigida a los necesitados y la ética cristiana por encima de la moral pagana. La ética cristiana esta fundamentada en la caridad que por supuesto esta por encima de cualquier moral.
Así vemos como durante 300 años la iglesia sobrevivió a base de fe, esperanza y caridad y transmitiendo esos valores allí donde se encontraran, siendo de bendición para sus conciudadanos pese a decir pertenecer a otro Reino.


• Si ha alguien le interesa leer las tesis de Lutero están colgadas en Internet y son de libre y fácil acceso. No lleva mas de quince minutos leerlas.
Solo basta con poner en un buscador las palabras clave “tesis” “lutero” y tendremos acceso ellas.

• De hans kung leer la iglesia catolica e imperial.

jueves, 1 de marzo de 2007

MAGO

El que ejerce control sobre la parte del espíritu que le es entregada al hombre. El contrario es el profeta. Aquel que se deja llebar por el espíritu.

BLASFEMIA

Injuria, ofensa contra Dios, la Virgen, los santos y las cosas tenidas como santas. Popularmente cagarse encima de lo Santo.

Un día estaba conversando con un compañero de trabajo de esos que blasfeman constantemente y me dijo:

-¿lo que encontraré después de la muerte es algo con lo que cada vez me enfrento con mayor temor. No se si Dios existe, no se con que nos encontraremos cuando toda esta mierda se acabe.

-Con Dios nos encontraremos delante todos un día u otro aunque en tu caso quizás veas lo primero una pala y un montón de estiércol.

-¿Una pala? (me interrumpió)

-Si, una pala para recoger lo que has estado amontonando y no te permite ver lo que hay debajo. Lo que te será más difícil una vez hayas recogido la mierda será encontrar una cuchara.

-¡Una cuchara! No me jodas, puestos a escoger prefiero la pala. (Dijo mientras su cara decía “tío no entiendo nada de lo que me dices”)

-Si hombre, una cuchara para poder devolver a tu boca las blasfemias que has cagado. Y es que amigo mío la mierda se caga en el inodoro sino tarde o temprano te la acabas encontrando.

PESEBRE

En el tradicional pesebre del naciniento del Mesias encontramos junto al niño y los padres un buey y un burro.
¿De donde viene esta iconografía? es algo que desconozco.
Lo que si sabemos es que el buey es el símbolo del dios Zeus y el burro el del titán Cronos.
Juntos representan el año, el verano y el invierno.
Hay estan las dos fuerzas del pensamiento griego custodiando humilde y mansamente al recien nacido.
Cronos el más joven de la primera generación de titanes descendientes divinos de Gea, la Tierra, y Urano el cielo.
Crono derroto a su padre, Urano, hasta que fue derrotado por su propio hijo, Zeus.
Crono fue venerado como una deidad de la cosecha, supervisor de cultivos, de la naturaleza, la agricultura y la progresion del tiempo en
relación con los humanos en general. Muchas de sus representaciones son con una hoz, que usaba para segar la cosecha
y que también uso para castrar a su padre, Urano por orden de su madre Gea. Por su parte Zeus es hijo de Cronos
y la títanide Rea, que significa flujo menstrual o facilidad en el parto, hija de Urano y Gea, hermana y esposa de Cronos, y por lo tanto madre de Zeus
lider de los dioses del olimpo, governante del monte olimpo y dios del cielo y el trueno.